Hace unas semanas acompañaba a Ana en una de sus expediciones en busca de un piso nuevo para que viva este año y hubo un mantra que se repitió a lo largo de toda la conversación con la inmobiliaria: "No, con perro es muy difícil encontrar nada".
Un ejemplo que a muchos sonará es que todos los años a partir de mayo tengo que dejar de pasear a mi perro por las playas bajo la premisa de que éstos ensucian las playas y que en ésta época del año éstas han de estar reservadas para el uso humano. La mejor parte viene cuando tú (sólo tú y sin tu perro) estás en la playa y no paras de ver colillas, botellas, latas, compresas e incluso pañales (entre otras muuuuchas cosas). Yo por ahora nunca he visto a ningún perro fumador.
Pero la gota que para mí colmó el vaso llegó cuando éste verano se empezó a poner de moda que la "gente" dejase veneno, comida con clavos, embuti
